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¡Hola!

Soy José Manuel, un enamorado de la naturaleza desde toda la vida. Ya de pequeño me gustaban los animales, los bichos, las flores ... Entonces ya iba con mi padre los domingos a la sierra o al río a pescar y disfrutaba recorriendo río arriba y abajo descubriendo todo ese mundo nuevo para mí, no sin alguna bronca por parte de mi padre, pues "le espantaba los peces".

Con el tiempo la afición fue ahondando en mí, y hace unos pocos años descubrí que la fotografía era una buena manera de disfrutarla y difundirla compartiendo con todos vosotros, los muchos aficionados y verdaderos maestros que subis vuestras fotos a la red y de los que estoy aprendiento día a día.

Espero que este modesto Blog sea de vuestro agrado y si algún compañero tiene un blog o una página de fotografía de naturaleza, me de la dirección en cualquier comentario que lo visitaré con mucho gusto y estaré encantado de añadirla a mis enlaces si es su deseo.

Un saludo cordial desde Doña Mencía (Córdoba) y gracias de antemano.

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Se recomienda abrir con los navegadores FIREFOX o CHROME. No sé la causa pero, si se abre con OPERA, SAFARI o INTERNET EXPLORER, se pierden las entradas mas recientes y solo aparece la ultima con el comentario cambiado. No sé por qué ocurre. Si alguien le ha sucedido y lo ha solucionado, rogaría que me lo dijera. No obstante abriendo con FIREFOX o CHROME no hay ningún problema.

Amigos que han pasado por aquí

miércoles, 16 de julio de 2014

Piquituerto común (Loxia curvirostra)

























Piquituerto común (Loxia curvirostra)
Clasificación científica
Reino:             Animalia
Filo:                Chordata
Clase:             Aves
Orden:            Passeriformes
Familia:          Fringillidae
Género:          Loxia
Especie:         Loxia curvirostra
El Piquituerto común (Loxia curvirostra), es una pequeña ave paseriforme de la familia de los fringílidos. Se reproduce en los bosques pinos y abetos de Norteamérica, Europa y Asia. La pareja construye un nido con ramitas, musgo y cortezas, tapizado con pelo o lana, de forma esférica, lo sitúa a media altura en los pinos, siendo la puesta de entre 3 y 5 huevos; suelen criar varias veces en el mismo año e incluso, en pleno invierno, se han detectado nidos.
El piquituerto es un ave básicamente residente, pero si la comida es insuficiente, realiza migraciones al sur. Esta especie viaja en grandes bandadas fuera del período de apareamiento, y a menudo se mezcla con otros paseriformes. Son pájaros muy confiados, escandalosos, gregarios, que se desplazan en grupos, lanzando habitualmente trinos parecidos a los del verderón, desde sus atalayas habituales, posados en las copas y extremos de ramas.
Los machos adultos suelen ser de color rojo intenso o anaranjado, mientras las hembras son de color verde oliváceo o amarillo, pero hay muchas variantes. Los jóvenes presentan un plumaje grisáceo, moteado que le ayudan a camuflarse con gran facilidad.
El Piquituerto es un pájaro robusto, de tamaño pequeño-mediano, siendo algo mayor que un gorrión; mide unos 16 a 17 cm y una envergadura de 28 a 30 cm; destaca por su aparente corpulencia, cabeza ancha, mandíbulas entrecruzadas y su cola ahorquillada; pesa entre 34 y 39 gramos. Puede vivir hasta 5 años.
Los piquituertos se caracterizan por las mandíbulas, que están torcidas en la punta, a modo de tenazas, de lo que deriva su nombre común. Se alimentan casi exclusivamente de los conos de coníferas, especialmente los de las piceas. La forma extraña de su pico es una adaptación que les permite extraer las semillas del cono. Su forma de alimentarse está estrechamente unida al desarrollo de las piñas y brotes tiernos de pino. Muchas veces lo vemos dando vueltas y vueltas a la misma piña, hasta que logra abrirla por completo. Es curioso, que cuando nace el pollo, tiene el pico recto, curvándose a las pocas semanas sus puntas, hasta llegar a cruzarse.
Su depredador clásico es el Gavilán (Accipiter nisus) que les ataca desde la espesura, donde vigila los puntos de agua en que se suelen concentrar para beber.

jueves, 5 de junio de 2014

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)

























Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)
La cigüeña blanca (Ciconia ciconia) es una especie de ave Ciconiiforme de la familia Ciconiidae. En Europa, esta gran ave migratoria es una especie muy querida que, con frecuencia, anida en los tejados, chimeneas y campanarios de iglesias.
Es un ave muy grande; una cigüeña adulta puede alcanzar una altura de 100-125 centímetros, con una envergadura alar que puede alcanzar los 2 metros, y un peso de 2,3-4,5 kg. Posee un plumaje blanco, excepto en las puntas de las alas, donde es de color negro.
Tiene un pico puntiagudo, alargado y de color rojo que emplea para rebuscar en lodazales, capturar peces, insectos o incluso pequeños reptiles. En los juveniles el pico es negro.
Se alimenta en los campos y en lugares abiertos, donde hay humedad y mucha vida animal. En otoño, las cigüeñas europeas vuelan en bandadas en dirección sur, hacia África, y en primavera suelen volver al nido que dejaron seis meses atrás. Es habitual que se sirvan del mismo nido durante muchos años. Las cigüeñas emiten un característico sonido rítmico con repetidos golpeteos del pico. El sonido que emiten las cigüeñas, y por el que se comunican entre ellas, se llama crotorar. En los inicios de primavera o finales de invierno, inician el cortejo con su golpeteo de pico y la danza característica (torciendo el cuello de abajo hasta la dirección de cola)
Cría en buena parte de la Europa templada (llegando a Estonia por el norte), noroeste de África, y suroeste de Asia. Pasa el invierno en la África tropical y en el Subcontinente Indio.
Habita en zonas pantanosas e inundables y áreas de cultivo abiertas, donde puede encontrar su alimento.
La población mundial se estima en unas 230.000 parejas. A nivel mundial se considera no amenazada, aunque en algunos países y regiones su población es escasa.
La mejor época para observar el vuelo de las cigüeñas comienza en la primera quincena de febrero y llega hasta finales de verano, momento en el que comienzan a planificar la nueva migración.
Para ello, se reúnen en las praderas, desde donde se alzan en círculos cada vez más altos, aunque, por la noche, vuelven a sus nidos. Con los primeros síntomas del invierno, no obstante, se marcharán definitivamente en bandadas fáciles de ver durante el día, a gran altura, aunque sin mantener ningún orden determinado.
En la actualidad estas aves están cambiando su hábitos migratorios quedándose en la zona de nidificación. En nuestro país habitan colonias de estas aves llegando a nidificar en antenas, grúas y edificios varios. Desplazándose durante el día a las zonas húmedas, en las que encuentran su alimento y regresando al atardecer en grupos hasta su posición nocturna.
En la cultura occidental, la cigüeña blanca es un símbolo de maternidad. En la época victoriana, los detalles de reproducción humana eran difíciles de enfocar, sobre todo en respuesta a la pregunta: "¿De dónde vengo?", realizada por niños pequeños, en su curiosidad. "Te trajo la cigüeña", fue la táctica utilizada por los padres para evitar la discusión en temas de sexo. Esta costumbre se deriva de una antigua superstición popular, que planteaba que las cigüeñas eran precursores de felicidad y prosperidad, y, posiblemente, de la costumbre de algunas cigüeñas de anidar en la cima de las chimeneas, por donde resulta fácil imaginar que la cigüeña dejaría caer al bebé.
La imagen de una cigüeña con un bebé envuelto en una eslinga en su pico es común en la cultura popular. Los pequeños parches de color rosa o rojizo que a menudo se encuentran en los niños recién nacidos en los párpados, entre los ojos, en el labio superior, y en la nuca a veces son llamados todavía "picaduras de cigüeña". De hecho, son grupos de venas que con frecuencia se desvanecen pronto.
La función folclórica de la cigüeña como una portadora de bebés, buena suerte y prosperidad podrían ser originarios de los Países Bajos, el norte de Alemania o de Polonia donde es común su aparición en cuentos para niños

martes, 27 de mayo de 2014

Alimoche común, Abanto o Buitre egipcio (Neophron percnopterus)


















Alimoche común, Abanto o Buitre egipcio (Neophron percnopterus)

Es el buitre mas pequeño que se puede ver en el viejo mundo. Los jóvenes son pardo-oscuro, manchados de leonado; la parte desnuda de la cabeza, gris claro; los adultos, a partir de los 5 años de edad, se caracterizan por su cabeza, cara y mejillas desnudas, amarillas; pico amarillo con punta negra y patas amarillas, cuerpo blanco, alas blancas con extremos grises y negros y cola blanca y ancha. Miden unos 80-90 centímetros de la punta del pico a la cola, teniendo una envergadura de 150-170 cm y un peso promedio de unos dos kilos. Vuelan normalmente en solitario, aunque a veces siguen a otros congéneres o incluso a buitres de otras especies y cuervos.

Este buitre suele ser uno de los últimos animales en probar las carroñas de las que se alimenta. Cuando otras especies mayores ya han acabado con casi toda la carne, el alimoche acude para engullir los restos de piel y carne que quedan enganchados entre los huesos. Complementa su dieta con insectos y pequeños animales (roedores, reptiles, batracios, crustáceos, moluscos…), así como todo tipo de desechos y heces animales. También engulle huevos, que rompe levantándolos con el pico y lanzándolos contra las rocas (en la zona del norte de África, los alimoches logran romper la gruesa cáscara de los huevos de avestruz tomando una piedra y lanzándola repetidamente hasta que el cascarón cede, siendo éste uno de los pocos casos de uso de herramientas en el mundo animal. Los alimoches también son visitantes habituales de los vertederos, donde se atiborran de basuras humanas. Todo lo que desechan los demás, es aprovechado por los alimoches.

Anidan normalmente en abrigos situados sobre acantilados y valles recortados, aprovechando una cornisa o una cavidad de pared rocosa donde realizan su puesta entre marzo y abril en un nido forrado de pelos de animal, lana de oveja, trapos, ramas y huesos. Transportan estos materiales con el pico, al contrario que el resto de buitres, que lo hacen sujetándolos con sus garras.
Ponen dos huevos blancos, manchados de pardo; la incubación corre a cargo de ambos padres, durante unos 40 días a partir de la puesta del primer huevo; los pollos vuelan tras unos 75 días. Normalmente sale adelante sólo uno de ellos.

En España, el Alimoche común es normalmente un visitante estival, aunque existen poblaciones sedentarias en las islas de Menorca y Mallorca. Pasan el invierno en África Subsahariana y cruzan el estrecho de Gibraltar a principios de Marzo. Se extienden por toda la geografía española para reproducirse, ocupando cada pareja el mismo territorio año tras año. Abandonan el país a finales del mes de septiembre. Los pollos cruzarán el estrecho de Gibraltar con sus padres y pasarán en África los primeros cinco años de su vida hasta alcanzar la madurez sexual, regresando a la península Ibérica, si logra sobrevivir, para formar una nueva familia.

viernes, 21 de marzo de 2014

Buitre negro (Aegypius monachus). "El monje"



































Buitre negro (Aegypius monachus)

Clasificación científica
Reino:             Animalia
Filo:                Chordata
Clase:             Aves
Orden:           Accipitriformes
Familia:          Accipitridae
Género:          Aegypius
Especie:         A. monachus

El Buitre negro (Aegypius monachus) es una especie de ave accipitriforme de la familia Accipitridae, la única de su género y uno de los pocos buitres que se pueden encontrar en Europa junto con el Buitre leonado, Quebrantahuesos y Alimoche.
Una de las más grandes y pesadas rapaces del mundo, se encuentra en grave peligro de extinción, incluso en España, que constituye el último refugio del ave en Europa Occidental.

La envergadura media de esta especie es de 250 cm, algo más que la del buitre leonado, aunque se han mencionado casos de individuos que podrían haber llegado a los tres metros.
Se trata del ave de mayor envergadura presente en la península ibérica, pues alcanza los 250-295 cm; el peso varía entre 7 y 11,5 kg en los machos y entre 7,5 y 12,5 kg en las hembras.
En vuelo presenta una silueta compacta con alas muy rectangulares y cola corta. Como casi todos los buitres, el buitre negro también es un planeador que rara vez bate las alas. En el aire recoge la cabeza hacia atrás y mantiene las alas desplegadas, mientras que la cola hace el papel de timón.
Es frecuente observar interacciones en carroñas con Buitres Leonados, Alimoches, milanos y córvidos, y en raras ocasiones con Quebrantahuesos. Resulta dominante sobre todas estas especies, siendo las agresiones en las carroñas frecuentes entre miembros de la misma especie y con otros Buitres leonados.

El plumaje es preferentemente negro, salpicado de marrón oscuro en el dorso. El cuello y parte de la cabeza son negros y desprovistos de plumas, aunque en la cara y coronilla se puede encontrar un poco de plumón negro. El pico destaca por su color gris claro, aunque la punta también es negra. En la base del cuello crecen unas plumas pardas oscuras a modo de gorguera y debajo de ellas otra fila de plumas de color claro que cubren la parte superior del pecho. No existen diferencias aparentes entre machos y hembras, aunque sí entre los adultos y los jóvenes, que tienen un plumaje casi negro.

Su principal área de distribución es asiática, abarcando toda el área desde Turquía y el Cáucaso hasta Manchuria. En Europa se le puede encontrar en Crimea, Grecia, varias islas mediterráneas (Chipre, Creta, Sicilia, Córcega, Cerdeña y Mallorca) y el suroeste de la Península Ibérica. En invierno se le puede encontrar también en el valle del Nilo y Palestina.

Vive en roquedos y barrancos con abundante vegetación. Su hábitat, y casi exclusivo en España, son los bosques de pinos y, particularmente, las «manchas» de monte bravío. El Buitre negro construye en ellos su nido, que puede alcanzar enormes dimensiones.
Su hábitat preferido de nidificación se distribuye exclusivamente en ambientes boscosos. Las principales colonias se asientan en bosques densos de encinas, quejigos y alcornoques, pino silvestre, pino resinero y pino negro y menos frecuentemente en pino carrasco. Las altitudes en que se encuentran sus nidos oscilan entre los 400 y los 1.900 m. En las islas Baleares aparece en los pinares de los acantilados costeros.

Cuando, volando a círculos a gran altura, descubre un animal muerto, se lanza en picado con las alas recogidas y las patas colgando, produciendo un ruido zumbante.
Los buitres negros demuestran ser más escrupulosos que los buitres leonados a la hora de comer carroña. Cuando se acercan al cadáver de un gran mamífero desgarran la piel y se alimentan casi exclusivamente de materia muscular, evitando las vísceras. En caso de tragar piel o pelos, los expulsan más tarde en forma de egagrópila.
En sus nidos se han encontrado restos de conejos, ardillas, tortugas y lagartos, cosa que hace suponer que también pueden capturar pequeñas presas vivas. Sólo ocasionalmente consume insectos, incluso hierba con la que también alimenta a su pollo. Se estima que un individuo precisa unos 500-700 gr diarios de alimento.

Esta especie es monógama y anida en los árboles. Cada temporada, aunque a veces pasa alguna sin procrear, la pareja retorna al mismo nido que han ocupado año tras año. Utilizan ramas secas cortas y de cierto grosor para construir o reparar el nido; éste suele estar tapizado de pelo, lana, restos de egagrópilas y algo de materia vegetal.
La hembra pone un sólo huevo, que la pareja incuba por turnos durante 55 días. A principios de mayo se abre el cascarón y los padres alimentan al polluelo hasta que puede emprender el vuelo. Hasta entonces siempre se encuentra un adulto en el nido, que no abandona si no se le ataca violentamente.

Las aves adultas son sedentarias y permanecen todo el año ligadas a la colonia, aunque en ocasiones pueden pasar varios días seguidos fuera de la misma, buscando comida, especialmente fuera de la época de reproducción. Su comportamiento es menos gregario que el del buitre leonado.
Los individuos jóvenes se dispersan a grandes distancias en su primera etapa de vida, en largos viajes exploratorios, al emanciparse de los padres, que les llevan hasta a 600 km de la colonia, aunque otros se asientan en áreas próximas al lugar de nacimiento, utilizando dormideros comunales y se alimentan con frecuencia en muladares.

Posiblemente la mayor causa de mortalidad de la especie sea el veneno. Otras amenazas importantes son la explotación inadecuada de determinadas masas forestales, la eliminación sistemática de carroñas y la gestión inadecuada de los montes (apertura de pistas, cortafuegos, accesos a excursionistas, etc.).


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